Su importancia

Para conocer la verdad de este culto a María tenemos que acudir a los verdaderos testigos: los videntes de Fátima. De los tres pastorcitos, Lucía fue “la voz”, la que vivió para ver como se desarrollaban los acontecimientos del S. XX confirmando las profecías pronunciadas en Cova de Iría. Lucía era la persona que sabía. Ella habló con claridad, fuerza y precisión, siempre  mantenía su enfoque con la mirada fija en el gran esquema, es decir, en los elementos esenciales del mensaje. Dejémonos iluminar por su testimonio.

La Devoción al Corazón de Jesús, dicen los Papas que es mandada por Dios, no es una más entre tantas, como tampoco es una más entre tantas la del Corazón de María, ya que Jesús le dice a la Hna. Lucía de Fátima que “la quiere colocar al lado de la de su Divino Corazón”.

En la Encíclica “Hauretis Aquas” de Pio XII se nos dice que “para obtener frutos abundantes del culto al Corazón de Jesús, procuren los fieles unirlo íntimamente con la devoción al Inmaculado Corazón de María”.well-1684415_960_720

¿Cuáles son estos frutos?… los Tesoros del Padre, esos dones del Espíritu Santo que estaban inaccesibles como el agua está inaccesible en un subsuelo hasta que no se abre un pozo; este pozo  para extraerla es el Corazón abierto de Jesús, vivo y palpitante en la Eucaristía; sin embargo, no se puede sacar el agua sin un cubo… ese cubo es el Corazón Inmaculado de María.

Por eso, el Papa Pío XII propone recurrir al Corazón de Jesús provistos del de María, nuestro cubo es incapaz de contener el Agua sin irla perdiendo por el camino, está  agujereado… no tiene la pureza, ni la perfecta unidad.

Si estimamos el AguaVisión de la Hermana Lucía Viva y queremos beberla en abundancia, necesitamos ser aupados por los brazos de nuestra Madre como cuando éramos niños y queríamos beber de una fuente; por nosotros mismos no llegamos hasta el Costado abierto de Jesús,  el caño de la Fuente está muy alto en el madero de la Cruz y somos muy limitados. Tenemos que ser sostenidos por María: “buscamos en la fe de María el propio sostén de la nuestra” (Redemptoris mater 27).wpid-segredo_gran1

En la aparición del 13 de julio los pastorcitos de Fátima tuvieron una visión un tanto apocalíptica: después de decirles que vendría a pedir la Consagración, vieron a un ángel con una espada de fuego que emitía llamas que parecían iban a incendiar el mundo, pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él.

La Devo00085_2000_2000-1-copiarción a su Corazón Inmaculado apaga las llamas incendiarias apartando los peligros que amenazan nuestra fe. Esta fe es la que quiere destruir Satanás para echarnos a perder, quiere dinamitar “el Pilar” que sostiene “nuestra edificación en Cristo”(Col 2,7).

El entonces Cardenal Ratzinger, comentando esta visión afirma “que el hombre mismo ha inventado la espada de fuego, su destrucción y que esta visión advierte de los peligros queriendo movilizar las fuerzas de cambio hacia el bien”.

Fátima no se reduce a un mensaje tenebroso como algunos erróneamente lo ven, se trata de movilizar las fuerzas de cambio hacia el bien, es ante todo un mensaje de luz que  “resplandece en las tinieblas” (Jn 1,5).

En esta hora sombría de la historia, llena de confusión,  renovemos nuestra adhesión a su Corazón Inmaculado y consagrémonos a Ella como reconocimiento a su Maternidad Espiritual para orientar nuestros pasos hacia su mensaje de luz.