Novena a la Virgen del Pilar

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Primer día: “He ahí a tu Madre” (Jn 19, 26)

Oración inicial: ¡Virgen Santísima del Pilar!, no permitas que desaparezca ni decrezca nuestra fe; haz que se fomenten y extiendan entre nosotros la pureza y austeridad de costumbres, los auténticos valores cristianos y evangélicos, la práctica de la justicia y de la caridad en las relaciones sociales, y así se prepare el camino al reinado individual, familiar y social del Corazón de Jesús en España y el mundo entero. Amén

Reflexión: “Está muy cerca de cada uno de nosotros”

En el cielo tenemos una madre. Y la Madre de Dios, la Madre del Hijo de Dios, es nuestra madre. La hizo madre nuestra cuando dijo al discípulo y a todos nosotros: “He aquí a tu madre”.

[…] María fue elevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo, y con Dios es reina del cielo y de la tierra. ¿Acaso así está alejada de nosotros? Al contrario. Precisamente al estar con Dios y en Dios, está muy cerca de cada uno de nosotros. Cuando estaba en la tierra, sólo podía estar cerca de algunas personas. Al estar en Dios, está “dentro” de todos nosotros, conoce nuestro corazón, puede escuchar nuestras oraciones, puede ayudarnos con su bondad materna. Siendo Madre del Hijo, participa del poder del Hijo, de su bondad. Podemos poner nuestra vida en manos de esta Madre. Demos gracias al Señor por el don de esta Madre y pidamos a María que nos ayude a encontrar el buen camino cada día. Amén (BENEDICTO XVI, Homilía, 15 agosto 2005).

*Petición que deseemos alcanzar por intercesión de la Virgen María.

*Rezo tres Ave Marías honrando la pureza de la Santísima Virgen.

Oración final: Dios todopoderoso y eterno, que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a quienes la honran con la secular advocación del Pilar, concédenos, por su intercesión, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Segundo día: “Será grande” (Lc 1,32)

Oración inicial: ¡Virgen Santísima del Pilar!, no permitas que desaparezca ni decrezca nuestra fe; haz que se fomenten y extiendan entre nosotros la pureza y austeridad de costumbres, los auténticos valores cristianos y evangélicos, la práctica de la justicia y de la caridad en las relaciones sociales, y así se prepare el camino al reinado individual, familiar y social del Corazón de Jesús en España y el mundo entero. Amén

Reflexión: “El hombre es grande, solo si Dios es grande”

[…] Magníficat: mi alma “engrandece” al Señor, es decir, proclama que el Señor es grande. María desea que Dios sea grande en el mundo, que sea grande en su vida, que esté presente en todos nosotros. No tiene miedo de que Dios sea un “competidor”, de que con su grandeza pueda quitarnos algo de nuestra libertad, de nuestro espacio vital. Ella sabe que, si Dios es grande, también nosotros somos grandes. No oprime nuestra vida, sino que la eleva y la hace grande: precisamente entonces se hace grande con el esplendor de Dios.

[…] El hombre es grande, solo si Dios es grande. Con María debemos comenzar a comprender que es así. No debemos alejarnos de Dios, sino hacer que Dios esté presente, hacer que Dios sea grande en nuestra vida; así también nosotros seremos divinos: tendremos todo el esplendor de la dignidad divina (BENEDICTO XVI, Homilía, 15 agosto 2005).

*Petición que deseemos alcanzar por intercesión de la Virgen María.

*Rezo tres Ave Marías honrando la pureza de la Santísima Virgen.

Oración final: Dios todopoderoso y eterno, que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a quienes la honran con la secular advocación del Pilar, concédenos, por su intercesión, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Tercer día: “Mi alma engrandece al Señor” (Lc 1,46)

Oración inicial: ¡Virgen Santísima del Pilar!, no permitas que desaparezca ni decrezca nuestra fe; haz que se fomenten y extiendan entre nosotros la pureza y austeridad de costumbres, los auténticos valores cristianos y evangélicos, la práctica de la justicia y de la caridad en las relaciones sociales, y así se prepare el camino al reinado individual, familiar y social del Corazón de Jesús en España y el mundo entero. Amén

Reflexión: “Hacer espacio a Dios cada día en nuestra vida”

Es importante que Dios sea grande entre nosotros, en la vida pública y en la vida privada. En la vida pública, es importante que Dios esté presente, por ejemplo, mediante la cruz en los edificios públicos; que Dios esté presente en nuestra vida común, porque solo si Dios está presente tenemos una orientación, un camino común; de lo contrario, los contrastes se hacen inconciliables, pues ya no se reconoce la dignidad común.

Engrandezcamos a Dios. Eso significa hacer espacio a Dios cada día en nuestra vida, comenzando desde la mañana con la oración y luego dando tiempo a Dios, dando el Domingo a Dios. No perdemos nuestro tiempo libre si se lo ofrecemos a Dios. Si Dios entra en nuestro tiempo, todo el tiempo se hace más grande, más amplio, más rico (BENEDICTO XVI, Homilía, 15 agosto 2005).

*Petición que deseemos alcanzar por intercesión de la Virgen María.

*Rezo tres Ave Marías honrando la pureza de la Santísima Virgen.

Oración final: Dios todopoderoso y eterno, que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a quienes la honran con la secular advocación del Pilar, concédenos, por su intercesión, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Cuarto día: “Feliz la que ha creído” (Lc 1,45)

Oración inicial: ¡Virgen Santísima del Pilar!, no permitas que desaparezca ni decrezca nuestra fe; haz que se fomenten y extiendan entre nosotros la pureza y austeridad de costumbres, los auténticos valores cristianos y evangélicos, la práctica de la justicia y de la caridad en las relaciones sociales, y así se prepare el camino al reinado individual, familiar y social del Corazón de Jesús en España y el mundo entero. Amén

Reflexión: “Prestando el homenaje del entendimiento y la voluntad”

“Feliz la que ha creído”. Esta bendición alcanza su pleno significado, cuando María está junto a la Cruz de su Hijo. María “mantuvo fielmente la unión con su Hijo hasta la Cruz”: la unión por medio de la fe, la misma fe con la que había acogido la revelación del ángel en el momento de la anunciación. Entonces había escuchado las palabras: “Él será grande…el Señor Dios le dará el trono de David, su padre…reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin” (Lc 1, 32-33). Y he aquí que, estando junto a la Cruz, María es testigo, humanamente hablando, de un completo desmentido de estas palabras. Su Hijo agoniza sobre aquel madero como un condenado. ¡Cuán grande, cuán heroica en esos momentos la obediencia de la fe demostrada por María ante los “insondables designios” de Dios! ¡Cómo se abandona en Dios sin reservas, “prestando el homenaje del entendimiento y de la voluntad” a Aquel cuyos “caminos son inescrutables!” Y a la vez ¡cuán poderosa es la acción de la gracia en su alma, cuán penetrante es la influencia del Espíritu Santo, de su luz y de su fuerza! (JUAN PABLO II, Redemptoris mater 18).

*Petición que deseemos alcanzar por intercesión de la Virgen María.

*Rezo tres Ave Marías honrando la pureza de la Santísima Virgen.

Oración final: Dios todopoderoso y eterno, que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a quienes la honran con la secular advocación del Pilar, concédenos, por su intercesión, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Quinto día: “Haced lo que Él os diga” (Jn 2,5)

Oración inicial: ¡Virgen Santísima del Pilar!, no permitas que desaparezca ni decrezca nuestra fe; haz que se fomenten y extiendan entre nosotros la pureza y austeridad de costumbres, los auténticos valores cristianos y evangélicos, la práctica de la justicia y de la caridad en las relaciones sociales, y así se prepare el camino al reinado individual, familiar y social del Corazón de Jesús en España y el mundo entero. Amén

Reflexión: “Participan de la fe de María”

[…] Precisamente esta fe de María, que señala el comienzo de la nueva y eterna Alianza de Dios con la humanidad en Jesucristo, esta heroica fe suyaprecede el testimonio apostólico de la Iglesia, y permanece en el corazón de la Iglesia, escondida como un especial patrimonio de la revelación de Dios. Todos aquellos que a lo largo de las generaciones, aceptando el testimonio apostólico de la Iglesia, participan de aquella misteriosa herencia, en cierto sentido, participan de la fe de María.

[…] Los que a través de los siglos, de entre los diversos pueblos y naciones de la tierra, acogen con fe el misterio de Cristo, no sólo se dirigen con veneración y recurren con confianza a María como a su Madre, sino que buscan en su fe el sostén de la propia fe. Y precisamente esta participación viva de la fe de María decide su presencia especial en la peregrinación de la Iglesia como nuevo Pueblo de Dios en la tierra (JUAN PABLO II, Redemptoris mater, 27).

*Petición que deseemos alcanzar por intercesión de la Virgen María.

*Rezo tres Ave Marías honrando la pureza de la Santísima Virgen.

Oración final: Dios todopoderoso y eterno, que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a quienes la honran con la secular advocación del Pilar, concédenos, por su intercesión, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Sexto día: “María guarda todas estas cosas meditándolas en su corazón” (Lc 2,19)

Oración inicial: ¡Virgen Santísima del Pilar!, no permitas que desaparezca ni decrezca nuestra fe; haz que se fomenten y extiendan entre nosotros la pureza y austeridad de costumbres, los auténticos valores cristianos y evangélicos, la práctica de la justicia y de la caridad en las relaciones sociales, y así se prepare el camino al reinado individual, familiar y social del Corazón de Jesús en España y el mundo entero. Amén

Reflexión: “María vivía impregnada de la palabra de Dios”

(…) Esta poesía de María -el Magníficat- es totalmente original; sin embargo, al mismo tiempo, es un “tejido” hecho completamente con “hilos” del Antiguo Testamento, hecho de palabra de Dios. Se puede ver que María, por decirlo así, “se sentía como en su casa” en la palabra de Dios, vivía penetrada de la palabra de Dios. En efecto, hablaba con palabras de Dios, pensaba con palabras de Dios; sus pensamientos eran los pensamientos de Dios; por eso irradiaba amor y bondad. María vivía impregnada de la palabra de Dios. Al estar inmersa en la palabra de Dios, al tener tanta familiaridad con la palabra de Dios, recibía también la luz interior de la sabiduría (BENEDICTO XVI, Homilía, 15 agosto 2005).

*Petición que deseemos alcanzar por intercesión de la Virgen María.

*Rezo tres Ave Marías honrando la pureza de la Santísima Virgen.

Oración final: Dios todopoderoso y eterno, que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a quienes la honran con la secular advocación del Pilar, concédenos, por su intercesión, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Séptimo día: “Hágase en mi según tu Palabra” (Lc 1,38)

Oración inicial: ¡Virgen Santísima del Pilar!, no permitas que desaparezca ni decrezca nuestra fe; haz que se fomenten y extiendan entre nosotros la pureza y austeridad de costumbres, los auténticos valores cristianos y evangélicos, la práctica de la justicia y de la caridad en las relaciones sociales, y así se prepare el camino al reinado individual, familiar y social del Corazón de Jesús en España y el mundo entero. Amén

Reflexión: “Vivir con la Palabra de Dios”

Quien piensa con Dios, piensa bien; y quien habla con Dios, habla bien, tiene criterios de juicio válidos para todas las cosas del mundo, se hace sabio, prudente y, al mismo tiempo, bueno; también se hace fuerte y valiente, con la fuerza de Dios, que resiste al mal y promueve el bien en el mundo.

Así, María habla con nosotros, nos habla a nosotros, nos invita a conocer la palabra de Dios, a amar la palabra de Dios, a vivir con la palabra de Dios, a pensar con la palabra de Dios. Y podemos hacerlo de muy diversas maneras: leyendo la sagrada Escritura, sobre todo participando en la liturgia, en la que a lo largo del año la santa Iglesia nos abre todo el libro de la sagrada Escritura. Lo abre a nuestra vida y lo hace presente en nuestra vida (BENEDICTO XVI, Homilía, 15 agosto 2005).

*Petición que deseemos alcanzar por intercesión de la Virgen María.

*Rezo tres Ave Marías honrando la pureza de la Santísima Virgen.

Oración final: Dios todopoderoso y eterno, que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a quienes la honran con la secular advocación del Pilar, concédenos, por su intercesión, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Octavo día: “El Poderoso ha hecho obras grandes por mí” (Lc 1,49)

Oración inicial: ¡Virgen Santísima del Pilar!, no permitas que desaparezca ni decrezca nuestra fe; haz que se fomenten y extiendan entre nosotros la pureza y austeridad de costumbres, los auténticos valores cristianos y evangélicos, la práctica de la justicia y de la caridad en las relaciones sociales, y así se prepare el camino al reinado individual, familiar y social del Corazón de Jesús en España y el mundo entero. Amén

Reflexión: “¿Cuándo las almas respiraran a María?”

Hagamos que de tal modo viva María en un alma de la tierra, que no sea ya más el alma quien vive, sino María en ella; porque, por decirlo así, el alma de María viene a ser su alma.

¿Cuándo llegará aquel dichoso tiempo en que todo estará lleno de María? ¿Cuándo llegará esa feliz época en que la Virgen Santísima será la señora y soberana de todos los corazones para someterlos plenamente al reinado de su grande y único Jesús? ¿Cuándo las almas respirarán a María como los cuerpos respiran el aire? Cosas maravillosas sucederán entonces en este lugar de miseria, en que, encontrando el Espíritu Santo a su amada Esposa como reproducida en las almas fieles, vendrá sobre ellas abundantemente y las colmará de sus dones y, particularmente, del don de la sabiduría, para obrar maravillas de la gracia.

¿Cuándo llegará ese tiempo feliz y ese siglo de María, en que las almas, absorbiéndose en el abismo de su interior, lleguen a ser copias vivientes de María para amar y glorificar a Jesucristo? (SAN LUIS Mª GRIGNION DE MONTFORT).

*Petición que deseemos alcanzar por intercesión de la Virgen María.

*Rezo tres Ave Marías honrando la pureza de la Santísima Virgen.

Oración final: Dios todopoderoso y eterno, que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a quienes la honran con la secular advocación del Pilar, concédenos, por su intercesión, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Noveno día: “Vieron aparecer unas lenguas de fuego” (Hch 2,3)

Oración inicial: ¡Virgen Santísima del Pilar!, no permitas que desaparezca ni decrezca nuestra fe; haz que se fomenten y extiendan entre nosotros la pureza y austeridad de costumbres, los auténticos valores cristianos y evangélicos, la práctica de la justicia y de la caridad en las relaciones sociales, y así se prepare el camino al reinado individual, familiar y social del Corazón de Jesús en España y el mundo entero. Amén 

Reflexión: “Sabrán que María es el medio más seguro”

Pequeños y pobres serán los hijos de la Virgen según el mundo, y abatidos, hollados y oprimidos como el calcañar respecto de los demás miembros del cuerpo. Pero en cambio, serán ricos en gracias y carismas, que María les distribuirá con abundancia; grandes y elevados en santidad delante de Dios, superiores a cualquier otra criatura por su celo ardoroso; y tan fuertemente apoyados en el socorro divino (…) sabrán que María es el medio más seguro, más fácil y más corto para llegar a Jesucristo, y se entregarán a Ella en cuerpo y alma, sin partición, para ser suyos del mismo modo que de Jesucristo.

Pero, ¿a qué se podrá comparar a estos servidores, esclavos e hijos de María? Serán fuego encendido, ministros del Señor que prenderán por todas partes el fuego del amor divino (San Luis Mª Grignion de Montfort, Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen).

*Petición que deseemos alcanzar por intercesión de la Virgen María.

*Rezo tres Ave Marías honrando la pureza de la Santísima Virgen.

Oración final: Dios todopoderoso y eterno, que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a quienes la honran con la secular advocación del Pilar, concédenos, por su intercesión, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén